Frases perdidas y encontradas

. 31 de octubre de 2009
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...


Nunca confundas una
disculpa

con una

escusa.


Para algunos
sos una piedra
en el camino ...
Para otros, un reparo.


No te preocupes
por lo que piensen los demás,
l a m e n t a b l e m e n t e ,
no lo hacen muy seguido.

***

. 26 de octubre de 2009
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Desesperaron.

Probaron sus besos,
su pelo,
su cuerpo.

Las pieles erizadas,
húmedas,
sólo resecas en su esencia.

Luminosas barreras cayeron de sus manos,
ambas,
perdieron los valores,
y se perdieron.

Frenéticamente.

Colisiones extrañadas se produjeron,
incontables,
se permitieron.

El mundo estaba lejano,
nada podía resonarlos,
libres,
se expandían al infinito.

En ese clamor,
dejaron de existir las personas,
para ser sólo sexo.

Espantados por la imagen,
los cuadrados estallaron en llanto,
sin vergüenza alguna de mostrar sus copiosas lágrimas al mundo.

La lucha encarnizada de sus sexos sólo dejó ardidos perdedores.

Pero eso era sólo un cuento.



(blink! ... gone)

Carpintero

. 21 de octubre de 2009
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El mirarlo a él,
mientras actúo fordianamente,
me desvela.

Su doloroso trabajo me sobresalta,
me cuestiona.

Al terminar la tarea,
con su presa aferrada firmemente,
vuela, para inmediatamente volver y seguir.

Sin placeres,
sin precios,
ni órdenes.

Solamente cumpliendo las leyes de la naturaleza.




(...)

Neumonía

. 16 de agosto de 2009
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¿Es la fiebre una dolencia?
Es una respuesta.
Respuesta a inciertas inquietudes
que aquejan a neuronas inconscientes,
inconsistentes.

De intentar matar a un abigarrado facultado,
inteligente, histérico, agresivo, engreído.
Intervenido por un amigo rugbier,
que inquirió a calmar los nervios
haciendo una focaccia.

Pretérito.

La temperatura ascendía a medida que se alejaba del ecuador.
¿Había sido alguna vez al revés?
Los pulmones crujían extrañamente
por debajo de las brasas húmedas que alguna vez fueran plexo.

Solas,
las ideas se escapaban por las narices o los oídos,
escudriñándose entre las vibraciones de dolores agudos, punzantes,
filos de dagas y golpes de puño.

Puñaladas.

Ávido de descanso,
el cuerpo flota,
sobre escamas de pieles y huesos rotos.
Suspenso suspendido,
entre edredones añosos y crucifijos empeñados.

Recuerdos.

Y muerte.




(texto díscolo y febril)